El fondo del puerto y la ciudad de Maó
El recorrido arranca en la parte más resguardada, junto a la capital de Menorca. La ciudad de Maó creció mirando al agua, encaramada sobre los acantilados del puerto, con sus muelles, sus escaleras y los antiguos almacenes de comerciantes. Desde el mar se entiende de un vistazo por qué la vida de la isla giró siempre en torno a esta dársena: aquí llegaban las mercancías, las noticias y los ejércitos.